miércoles, 11 de noviembre de 2009

Bajo la Hierba
territorios, ciudad y memorias...


La muestra itinerante Bajo la Hierba, propiedad del Museo de la Memoria, fue expuesta por primera vez en la ciudad de Rosario en dicho museo, el 22 de julio de 2009 y continuará su paso por los distintos distritos municipales y por diferentes ciudades de la provincia de Santa Fe.
“Bajo la Hierba, territorios, ciudad y memoria” es el nombre completo de esta muestra que pretende rescatar sitios o territorios de memoria rosarinos desconocidos o que permanecieron “ocultos” a la mirada común de la gente durante muchos años y resignificarlos. La misma da cuenta de lugares de la ciudad de Rosario que por diferentes motivos deberían formar parte imborrable de la memoria de los rosarinos y de los argentinos en general.
La construcción de esta muestra implica en primer lugar el desarrollo de un pormenorizado trabajo de relevamiento urbano que destaca, de la multiplicidad de sitios significativos de la ciudad, aquellos que poseen en sí mismo un valor emblemático en la historia de las luchas sociales y de resistencia al poder autoritario.
A partir de este relevamiento se pretende, con la ayuda de material de archivo, imágenes, documentos gráficos y audiovisuales, enriquecer la exhibición con la idea de provocar un diálogo dinámico y de fuerte impacto pedagógico.
La concreción de esta muestra, cuyo diseño e idea estuvieron a cargo de Rubén Chababo (Director del Museo de la Memoria) y Viviana Nardoni, fue posible gracias a un subsidio otorgado por la Coalición Internacional de Sitios de Conciencia de la ciudad de Nueva York y a la colaboración de Memoria Abierta, organización a cargo de la coordinación regional de la Coalición. Un equipo interdisciplinario producción y realización conformado por diseñadores, fotógrafos, escritores y editores fueron los responsables de la producción y realización de su contenido.


Los lugares de memoria

La historia contemporánea de nuestra ciudad ha sido protagonista de luchas sociales y su correlato de represión y barbarie por parte del Estado, tal es así que su trama urbana guarda las marcas indelebles del paso de esa historia.
Un número importante de edificios públicos y privados diseminados en su amplia cuadrícula han sido testigos y protagonistas de esas luchas que los hombres y mujeres de la ciudad debieron dar a lo largo de su historia para alcanzar el objetivo de vivir en libertad y democracia.
Esta muestra se centra en la historia de estos sitios de memoria cuya visualización permita revelar a los ojos de los visitantes de qué modo la historia se inscribe de manera singular en el espacio urbano que los ciudadanos habitan y recorren diariamente al tiempo de poner de manifiesto que las conquistas sociales y la vigencia del estado de derecho del que hoy gozamos son producto de un sostenido trabajo llevado adelante por diferentes generaciones.
Es por eso que la muestra se propone construir un recorrido eligiendo aquellos sitios que en algún momento del pasado fueron cuna de luchas y rebeldías sociales, hoy invisibilizados a la mirada pública pero cuyo señalamiento permitirá entender la compleja construcción de la sociedad democrática en la que vivimos.
De este modo se pretende concientizar acerca de que las presentes generaciones son hacedoras de historia y que les cabe la responsabilidad de hacer de enlace entre los hechos que tuvieron lugar en el pasado y el futuro. En este sentido, los lugares de memoria son los que oficiaran de enlace y de centros modales de producción de interrogación.



A continuación una breve reseña de cada lugar que compone la muestra:
Ex Sede del Comando del II Cuerpo del Ejército
Ubicada en Moreno y Córdoba, fue el lugar en donde se diseñó y se puso en marcha el plan de persecución y exterminio sistemático para las seis provincias (Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa) que se hallaban bajo su jurisdicción entre los años 1976 y 1983.

Facultad de Humanidades y Artes
Ubicada en Entre Ríos al 700, atravesó dos intervenciones militares, la del ´66 y la del ´76, que dejaron en su cuerpo de estudiantes y profesores numerosas desapariciones y exilios.

Plaza 25 Mayo
Ubicada en Córdoba y Laprida es el lugar que adoptaron las Madres de Plaza de Mayo para realizar sus rondas.

Plaza López
Ubicada en Av. Pellegrini y Laprida, fue testigo de varias confluencias colectivas. En ella Virginia Bolten, militante y obrera, fue la primera mujer en arengar una concentración proletaria el 1ro de mayo de 1890 y fue detenida por ello.

Esquina de Córdoba y Dorrego
En mayo de 1969 ante la represión policial y la suspensión de las clases en la Universidad los estudiantes iniciaron una marcha que tomó calle Córdoba y que terminó con la muerte de Adolfo Bello de 22 años. A los pocos días en la Marcha de Silencio en repudio al acontecimiento en la esquina de Córdoba y Dorrego la policía asesina a Luis Norberto Blanco de 15 años. Estas jornadas de protesta se conocieron como “El Rosariazo”.

Arzobispado de Rosario
Ubicado en Córdoba al 1600 fue un lugar al cual acudieron los familiares de desaparecidos durante los años de la dictadura militar, esperando la ayuda de las autoridades eclesiásticas en la búsqueda de sus seres queridos.

Complejo Educativo Constancio C. Vigil
Ubicado Alem y Gaboto, durante la última dictadura militar allí se quemaron más de 80.000 libros, cientos de tomos en preparación para ser publicados, diapositivas y material educativo; se robaron los lentes de un telescopio y se desmanteló una de las experiencias educativas más populares de América Latina.

La Mandarina
Ubicada en Barrio Saladillo, Lituania y Av. del Rosario allí se levantó en 1953 el monumento a Evita por los afiliados al Sindicato de la Carne. La denominación corresponde a los semicírculos que que rodeaban al busto. Durante la dictadura militar el busto fue derrumbado, quedando sólo los “gajos”.

Maternidad Martin
Ubicada en Moreno entre Rioja y San Luis albergó a gran número de desaparecidas que fueron detenidas y dieron a luz durante su cautiverio. Parte de esos hijos, fueron dados a familiares y amigos de militares.

Plazoleta Julio Maiztegui
Ubicada en Rioja y Balcarce, antiguamente alojaba al Hospital Central, Asistencia Pública o Morgue, lugar al que fueron llevados algunos de los cuerpos de detenidos asesinados.

Servicio de Informaciones. Ex Jefatura de la Policía provincial
Ubicado en San Lorenzo y Dorrego, fue luego conocido como “El Pozo” un centro clandestino de detención, tortura y asesinato de personas entre 1976 y 1978.

La Casita de los Ciegos
Ubicada en Santiago 2815, habitada por un matrimonio de no videntes desaparecidos en 1977 fue usurpada por el II Cuerpo del Ejército y dada a Gendarmería.m Recién fue recuperada por el hijo de la pareja en 1994.



Ver Lugares de Memoria en un mapa más grande
Entrevista a Rubén Chababo y
Viviana Nardoni


En una breve entrevista los creadores de la muestra "Bajo la hierba, territorios, ciudad y memorias" dan cuenta de cómo se ideó y se llevó a cabo la misma.

¿Cómo surge la idea y la necesidad de rescatar lugares de memoria de la ciudad de Rosario?

A partir de reflexionar en torno a la relación entre ciudad y memoria y la existencia de fondos para impulsar un proyecto exhibitorio, pensamos que era una buena idea focalizar nuestra mirada en esa dirección, no otra que aquella que trata de descubrir de qué modo el pasado deja huellas sobre la trama urbana y de qué modo también, algunos sitios, algunos espacios, permanecen invisibilizados a la mirada pública a pesar de la importancia que tuvieron en el pasado.

Considerando lo vasto del territorio y de la historia de la ciudad de Rosario: ¿Cómo se realizó la selección de lugares de memoria que formarían parte de la muestra? ¿Hubo un punto en común para seleccionarlas o cada uno fue elegida por una particularidad?

Del amplio repertorio de sitios memorables de la ciudad de Rosario, sabíamos que no podíamos elegir más que un puñado. Muchos quedaron fuera y creo que los elegidos son de una significación incuestionable. En su mayor parte se trata de lugares "olvidados" para la memoria pública, eso poseen casi todos los sitios en común. Creo que la elección también respondió a sensibilidades, es decir, a ciertas afinidades que esos sitios - por razones biográficas o históricas- tuvieron o tienen con quienes diseñaron el proyecto. Algo de esa idea está contenida en los versos del poema de Carl Sandburg que reproducimos en las páginas del catálogo.

¿A qué se debe el nombre Bajo la hierba?

Bajo la hierba alude al nombre del poema de Carl Sandburg que abre la muestra, un poema que da cuenta del modo en que el paso del tiempo cubre y borra las huellas del pasado.

¿Qué balance podés hacer después de la primera exposición en cuanto a la reacción producida en quienes asistieron o visitaron la muestra?

El balance es altamente positivo. No solo por el público que tuvo posibilidad de acercarse a conocer la exhibición, sino por el riquísimo trabajo de equipo que permitió que la muestra se realizara. El balance es positivo en ambo sentidos, tanto por la aceptación del público como por la experiencia que supuso el armado de la muestra.

¿Qué expectativas tenés al respecto de las futuras exposiciones de la muestra? ¿Ya hay definida una agenda o ruta de viaje de la muestra?

Tenemos expectativas que ya se van cumpliendo. A partir del mes de noviembre la muestra comenzará a circular por diferentes distritos de la ciudad de Rosario y luego tenemos previsto que viaje a ciudades aledañas a Rosario.

Esta muestra está pensada para ser sólo itinerante o hay una intención de quedar fija en algún lado una vez terminada la ruta de viaje?

La muestra fue pensada para su itineración y creo que ese es el espíritu que animó el trabajo de pensarla y armarla.


Palabras de Rubén Chababo
sobre la muestra Bajo la Hierba